Fases del pedaleo en el Spinning

Fase-I:
Considerando el círculo descrito por el pedal, esta fase empieza en el grado 20 y termina en el 145. La posición horizontal del pedal en esta fase no varia lo que permite la transmisión óptima de la fuerza sobre el eje de pedalier, garantizando además una dinámica menos traumática para el pie.

En la fase 1 el aparato osteomuscular de las extremidades inferiores desarrollan el 65% de la fuerza del pedaleo, siendo el cuadriceps el más implicado.
Fase- II:
Ahora el pedal se hace oblicuo hacia atrás y orientado hacia arriba en unos 45 a 55 grados, existiendo una transición de fuerza de presión a tracción, desarrollando un 12% de la fuerza, siendo el gemelo el más implicado.

Fase-III:
El plano del pedal queda oblicuo unos 30 grados hacia delante. La fuerza es de ascenso dinámico siendo del 17% y es el bíceps femoral el más implicado.

Fase-IV:
El apoyo sobre el pedal pasa de la fase oblicua a la posición horizontal transformándose la acción muscular de tracción a empuje. La fuerza es del 6% del total, siendo el glúteo y la cadera los más implicados.

La Eficacia Aumenta con el Esfuerzo.

Los autores que han analizado mediante pedales con receptores piezoeléctricos la fuerza transmitida al pedal coinciden en que la eficacia de la pedalada aumenta con el esfuerzo por lo que el aumento excesivo del ritmo de pedaleo no es deseable, existiendo una cadencia óptima para cada deportista.

Normalmente cuando se superan las 120 RPM las fases II y IV a menudo desaparecen, y a partir de 140 RPM la fase III disminuye tanto que se puede hacer imperceptible, reduciendo la eficacia.

En condiciones de máximo esfuerzo la fuerza de apoyo del deportista puede alcanzar tres veces el peso del deportista debido a la tracción que se ejerce sobre el manillar y sobre la extremidad opuesta.

Movimiento del Tobillo.

Los músculos extensores del pie forman parte de lo que denominarnos comúnmente gemelo, siendo esta la masa muscular que más tiempo trabaja durante la pedalada, bien sea extendiendo el pie o impidiendo la flexión que origina la presión de la rodilla y la cadera durante la fase 1 de apoyo. Por tales motivos es uno de los primeros músculos en acusar la fatiga.

Movimiento de la Rodilla.

La rodilla es la articulación que desarrolla el mayor trabajo durante la pedalada siendo la altura y el avance del sillín los parámetros de posición que determinan el trabajo correcto de la rodilla.

Cuando el pie está sobre la perpendicular de la biela la rodilla debe de tener una extensión máxima de 150 a 155 grados.

Estando las dos bielas paralelas al suelo, la rodilla más adelantada debe de estar alineada verticalmente al extremo de la biela correspondiente.

Trabajo del Tronco

El tronco es el punto de anclaje de las articulaciones inferiores y su acción estabilizadora es esencial para un buen rendimiento muscular y para evitar alteraciones de la columna vertebral, especialmente a nivel lumbosacro.

Para conseguir esa estabilidad es esencial una posición correcta del sillín. Una altura del sillín excesiva desequilibra la pelvis en cada golpe de pedal produciendo una hiperextensión de los músculos lumbares y torsión de la columna lumbo sacra.

Un sillín excesivamente bajo puede causar paradójicamente una lumbalgia de esfuerzo debido a que la extremidad inferior no encuentra suficiente espacio para extenderse.

Un sillín demasiado retrasado puede causar un hipercifosis de la columna lumbosacra con excesiva tensión del aparato músculo tendinoso dorsal. Lo mismo ocurre si la punta del sillín se sobre eleva respecto al apoyo de la pelvis.

Un sillín demasiado adelantado, así como un manillar muy elevado provocan un tronco demasiado recto, obteniendo una posición relajante, sin embargo en realidad la postura erecta da lugar a una mayor compresión de los discos intervertebrales a nivel lumbosacro.

El flujo nutritivo se efectúa en su mayor parte a través del cuerpo vertebral y esta excesiva compresión dañaría el mecanismo fisiológico de bombeo de nutrientes, lo que provocaría acumulo de ácido láctico, con estimulación química de las terminaciones nerviosas dolor y degeneración precoz del disco.

Todo esto se evita con una posición correcta, garantizando una acción de bombeo óptimo producido por las cargas submáximas y alternas de trabajo, aumentando el flujo hemático local, aportando nutrientes y eliminando metabolitos ácidos. Así pues, el estimulo mecánico normal es indispensable para la vida del músculo y las estructuras pasivas. Con frecuencia ciclistas con hernias discales y malformaciones congénitas vean atenuados sus problemas de espalda

Trabajo del Cuello

Esta zona no solo tiene movimientos propulsivos en la fase de pedaleo de pie, sino que durante el pedaleo sentado la flexoextención de la columna y el balanceo de la nuca y cabeza producen energía cinética del segmento.

Todas estas acciones pueden ser comparadas con las del delfín. Los ciclistas comúnmente suelen llevar la zona cervical hiperextendida para poder ir sorteando los obstáculos del terreno (mirada fija al suelo).

Esto puede llevarnos al entumecimiento de los músculos cervicales por lo que hay que asegurarse de no bloquear el cuello en una posición fija, cambiándolo de postura con frecuencia.

Trabajo de Brazos

Las manos apoyadas sobre el manillar además de evitar la caída del tronco producen un movimiento de tracción y empuje alterno y sincronizado con las fases de pedaleo especialmente en cuestas.

Fuente: Spinning

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