LA SALA DONDE SE PRACTICA

Por Moisés Abiétar.

Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y Deporte (INEF de Valencia).Técnico FEDA Master Especialista en Ciclo Indoor Nivel III (FEDA España). Master en Dirección de Organizaciones e Instalaciones Deportivas (Universidad Politécnica de Madrid – INEF).

Introducción.Este articulo pretende conjugar los distintos elementos y factores que se interrelacionan a la hora de diseñar y construir una Sala de Ciclo Indoor (C.I.). Teniendo en cuenta las distintas opciones que nos posibilita el mercado hoy día y las limitaciones de cada uno.

La estructura de la Sala y el equipamiento de la misma en base a los recursos disponibles, necesarios y contraproducentes serán los conductores del mismo.Estructura & Equipamiento.
Para un mejor análisis del diseño y construcción de una Sala de C. I. estableceremos dos apartados diferenciados en base a una premisa “la dificultad de modificación de los distintos elementos que van a integrar cada uno de estos apartados una vez finalizada la construcción de la Sala de C. I.”.

Así pues en base a dicha premisa estableceremos un apartado que llamaremos “Estructura” y otro apartado que llamaremos “Equipamiento”.
Mencionar que para cualquiera de los elementos analizados a lo largo del presente artículo habrá de adaptarse a la rigurosa necesidad de cumplir la normativa vigente en materia de instalaciones y equipamientos deportivos que establezca la ley según el territorio donde se fuera a realizar la instalación.

Estructura de la Sala de Ciclo Indoor.
Dentro de este apartado analizaremos todos aquellos elementos que consideremos entrañan una elevada dificultad de modificación una vez finalizada la construcción de la Sala de C. I.
Los dividiremos en seis elementos, algunos de ellos susceptibles de subdivisión que si bien es cierto que es imprescindible la interconexión entre ellos para el diseño y construcción de la Sala de C. I. así como de algunos elementos del apartado equipamiento, también es necesario establecer un orden de análisis que prioriza la supeditación de un elemento a otro.
Ubicación dentro de la instalación.

Tamaño y Forma.
Cerramientos (paredes, suelo, y techo).
Climatización.
Iluminación.
Instalación eléctrica.

Ubicación dentro de la instalación. Lo primero que hemos de considerar es donde queremos ó podemos ubicar la Sala de C. I. en nuestra instalación. Cuando solo disponemos de una zona ya determinada por las características de nuestra instalación las variantes son nulas pero cuando nuestra instalación nos permite poder escoger, los elementos que la configuran empiezan a interrelacionarse en mayor ó menor medida, así pues suponiendo que gracias al estudio de mercado realizado con anterioridad a la toma de decisión de la ubicación de una Sala de C. I. en nuestra instalación tenemos definido el número de bicicletas que queremos disponer, por lo que empezaremos a analizar la necesidad del tamaño y forma de la Sala.

Paralelamente empezaremos a valorar las mejores opciones de acceso a la Sala en base a un componente extrínseco y otro intrínseco. De forma extrínseca hemos de tener en cuenta los flujos de clientes que asistirán a nuestra Sala y como interactuarán con el resto de usuarios de la instalación tanto a la entrada como a la salida de cada sesión en relación al desplazamiento necesario que han de efectuar. Y de forma intrínseca hemos de tener en cuenta la interacción entre clientes-clientes y técnico-clientes igualmente tanto a la entrada como a la salida, además de prever las posibles entradas tardías ó salidas prematuras. Estas opciones de acceso tendrán que buscar la mejor adaptación posible al ya mencionado Tamaño y Forma de la Sala.
Tamaño y Forma.

Según el Manual de Ciclo Indoor Nivel I de la Federación Española de Aeróbic y Fitness “el espacio mínimo necesario es de aproximadamente 2 m2 por cada bicicleta que tengamos en la sala”(1), si seguimos esta referencia y en base al numero de bicicletas que hemos decidido ubicar con anterioridad, ya tenemos establecido un espacio mínimo necesario, aunque también es cierto que quizás el coste de suelo de instalación ó la ubicación de la Sala en dicha instalación no nos permita tomar esa referencia si queremos seguir manteniendo el número de bicicletas a ubicar.

Entonces utilizaremos como referencia de mínimo espacio a ocupar por cada bicicleta las medidas de estas, pero valorando el uso de las mismas por parte de los clientes en todas las posibles acciones a ejecutar a lo largo de una sesión. Y por supuesto que no hemos de olvidar la posibilidad de un espacio mayor a 2 m2 por bicicleta si nuestras posibilidades nos lo permiten, y sin dejar de analizar los posibles efectos negativos en el desarrollo de una sesión por una excesiva separación entre bicicletas.

Hay otros elementos a tener en cuenta a la hora de calcular el tamaño de la Sala en base al espacio necesario para cada bicicleta como son; la distribución de las mismas en relación al aprovechamiento de espacios, la visión respecto del cliente al técnico y del técnico al cliente, la forma de la Sala tanto en lo referente a la distribución de la paredes como a las posibilidades de variabilidad del suelo.

Al tiempo que vamos concretando el tamaño de la Sala hemos de ir definiendo la forma más optima que esta a de tener, tanto en relación a los elementos ya analizados como a otros que tendremos que ir perfilando y que más adelante detallaremos (ubicación del técnico ó técnicos en la Sala, aprovechamiento de luces exteriores, establecimiento de sintonía con el resto de la instalación, etc.), pudiendo tomar como ejemplos más característicos el de Salas con forma; rectangular, cuadrada, tipo embudo, triangulares…

Cerramientos.
Constituidos por; Paredes, Techo y Suelo. Un elemento común a todos ellos y que no podemos pasar por alto dadas las características auditivas de la actividad del C. I., es la insonorización de la Sala con respecto al exterior y la sonorización de la Sala con respecto al interior. En cuanto a la insonorización hemos de analizar las necesidades perimetrales de la Sala, es decir, que hemos de valorar con que capacidad máxima de decibelios podemos llegar a trabajar dentro de la Sala y cuales son los máximos que pueden repercutir a la zona exterior. Una correcta insonorización va a venir marcada por la necesidad de establecer una caja totalmente estanca en donde los materiales empleados sean los únicos responsables de regular el nivel de decibelios que afloran al exterior de la Sala. No hemos de olvidar un perfecto control de las vibraciones fluidas al exterior a través de los cerramientos y cuyo problema no vendrá por el excesivo nivel de decibelios si no por la movilidad de los cerramientos. Y con respecto a la sonorización de la Sala hemos de considerar que el uso necesario de música y de una más que posible comunicación verbal técnico-clientes nos hace imprescindible la búsqueda de materiales adecuados para la cara interna de la Sala que junto con una adecuada forma de la misma permitan obtener el mejor resultado auditivo para todos sus usuarios.

Una vez analizadas las necesidades de insonorización y sonorización hemos de relacionar estas con las distintas posibilidades de cada uno de los elementos que componen el cerramiento hasta dar con los materiales y su colocación idóneos. Cualquiera de los elementos de cerramiento peden ser opacos o traslucidos, lo que permitirá ó no la entrada de luz del exterior, bien sea artificial ó natural.

Respecto al Techo, por su cara externa hemos de considerar la evacuación de aguas si tiene contacto directo con el exterior y por su cara interna en relación directa con el suelo hemos de calcular los mínimos de altura exigidos y los máximos que consideremos más adecuados en base al conjunto global de la Sala. También existe la opción de utilizar una cubierta móvil que nos permita descubrir la Sala pero hemos de considerar los posibles perjuicios que esto puede acarrear principalmente en el tema de la sonoridad.

El suelo en contacto directo con las bicicletas ha de proporcionarnos una serie de características de mayor a menor prioridad; antideslizante tanto seco como húmedo para evitar las posibles caídas de los clientes producidas por el cuantioso sudor acumulado a lo largo de una sesión así como el desplazamiento de las bicicletas durante su uso, fácil de limpiar, con tonalidades que disimulen al máximo la suciedad al tiempo que resultan agradables y en consonancia con el resto de elementos que componen el cerramiento y la decoración prevista. La disposición del suelo en relación directa con el tamaño y forma de la Sala así como el numero de bicicletas a introducir nos permite la posibilidad de jugar con los desniveles (todo el suelo al mismo nivel, elevación progresiva del nivel del suelo tomando como punto de partida la zona del técnico/s, y elevación escalonada tomado como punto de partida la zona del técnico/s).

Las paredes donde utilicemos materiales traslucidos nos facilitarán la entrada de luz del exterior así como una visión externa de la sala teniendo en cuenta que esto en determinados momentos puede ser positivo mientras que en otros puede afectar de manera negativa, si es cierto que es más fácil utilizar elementos móviles (cortinas) que nos permitan jugar con las dos opciones.

Una vez aclaradas todas las necesidades y posibilidades de cara al cerramiento, añadiremos una opción final de carácter estético y motivacional, y es la posibilidad de utilizar materiales para el cerramiento que faciliten la variación de distintas decoraciones (rastreles, guías, anclajes, etc.).

Climatización.
En una Sala donde vamos a desarrollar una actividad deportiva tendremos muy en cuenta que tipo de actividad realizaremos para adecuar la instalación a las necesidades que durante la realización de dicha actividad puedan surgir. Ya que lo normal es que la Sala sea un espacio cerrado durante la realización de la actividad y dado el carácter altamente cardiovascular que implica la misma, es lógico pensar que la demanda de oxigeno por parte de los usuarios de dicha Sala será constante con lo que estableceremos una primera premisa de Ventilación de la Sala que nos facilite el reciclaje del aire viciado por aire nuevo, sin obviar que si obtenemos el aire de una sala contigua con otros usuarios quizás no estemos hablando del aire más adecuado para introducir en nuestra Sala, también existe la posibilidad de utilizar alguno de los aparatos existentes en el mercado que facilitan el aumento del oxigeno del aire que hemos de introducir en la Sala. Y por supuesto, como la capacidad de aire de un espacio cerrado es limitada, cada vez que introduzcamos aire nuevo hemos de extraer el ya existente ó viciado pudiendo establecer cuatro alternativas; ventilación natural donde no utilizaremos ningún equipo mecánico para la entrada ó salida de aire pues nos limitaremos a abrir alguno de los cerramientos móviles que componen la Sala (puertas, ventanas, trampillas), ventilación forzada de la extracción donde utilizaremos un elemento mecánico para extraer el aire de la Sala al tiempo que por cambios de presión natural entra aire nuevo por los canales ó conductos habilitados para ello (ex profeso ó no), ventilación forzada de la entrada de aire nuevo donde utilizaremos un elemento mecánico para introducir aire a la Sala al tiempo que por cambios de presión natural sale el aire viciado por los canales ó conductos habilitados para ello (ex profeso ó no), y ventilación forzada tanto de introducción de aire nuevo como de extracción del aire viciado, muy importante es buscar la adecuación idónea de los conductos tanto de entrada como de salida del aire teniendo en cuenta que el aire caliente (viciado) tiende a la elevación natural situaremos los conductos de salida lo más alto posible y por consecuente buscaremos la ubicación de los conductos de entrada de aire en oposición a los de salida, es decir lo más abajo posible y en el extremo opuesto de la Sala facilitando al tiempo la disminución de posibles molestias a los usuarios por la recepción ó no de entrada de aire directo a su persona (una alternativa es el uso de rejillas direccionales así como de la posibilidad de reguladores de caudal y velocidad tanto de entrada como de salida de aire).

Siendo el C. I. una actividad que por norma general facilita la elevación de la temperatura corporal y una vez resuelto el problema de la ventilación hemos de buscar la solución más optima para mantener una temperatura constante en la Sala que según el Manual de Ciclo Indoor Nivel I de la Federación Española de Aeróbic y Fitness “la sesión se debe desarrollar a una temperatura de alrededor de 18ºC”(2), nos lleva a plantearnos la necesidad de instalar alguno de los distintos sistemas de enfriamiento de espacios existentes en el mercado. La posibilidad de que la Sala se encuentre por debajo de esos 18ºC es remota pero existente en zonas donde predominan las bajas temperaturas, esto lo hemos de considerar a la hora de instalar ó no equipos de calefacción para la Sala así como cuales serian los más adecuados.
Muy importante es tener presente las posibles perdidas de sonido a través de los conductos de
Climatización de la Sala.

Iluminación.
Teniendo analizado los distintos elementos anteriores y estableciendo una relación directa con los elementos de equipamiento de iluminación previstos a instalar, y previendo las posibles modificaciones futuras, hemos de diseñar de manera sobredimensionada los puntos de luz a establecer y las características de los mismos (ubicación con respecto al tamaño y forma de la Sala, regulación ó no de intensidad, potencia de los elementos de equipamiento a instalar a posteriori, etc.).

Instalación Eléctrica.
Una vez definidos los elementos y ubicación de Climatización, Iluminación, y Sonido, y teniendo en cuenta la ubicación del técnico, pasaremos a diseñar las necesidades de instalación que precisamos; potencia de corriente eléctrica, materiales apropiados para cada elemento, medidas de seguridad de la instalación, y ubicación del panel de control de todo el equipamiento eléctrico de la Sala acorde a la ubicación del técnico.

Equipamiento de la Sala de Ciclo Indoor.
Dentro de este apartado analizaremos todos aquellos elementos que consideremos pueden ser sustituidos con cierta facilidad de modificación una vez finalizada la construcción de la Sala de
Ciclo Indoor.
Estableceremos seis elementos a tener en cuenta, algunos de ellos divisibles en varios más pero con un objetivo común, y sin olvidarnos en remarcar el carácter imprescindible de alguno de ellos y la importancia de los mismos en la consecución de un apropiado desarrollo de la Sesión de Ciclo Indoor.
Equipo de Sonido (imprescindible).
Bicicletas (imprescindible).
Luces (imprescindible).
Tarimas.
Elementos Motivacionales.
Equipo de sonido.

Lo ideal es realizar una vez definido el espacio de la Sala y sin olvidar todos los elementos que interactúan, un estudio auditivo que nos permita conocer las necesidades para en la medida de lo posible adaptar la forma de la Sala y la utilización de materiales específicos en los cerramientos así como el equipo de audio y la ubicación más apropiados para obtener un sonido envolvente y con la máxima calidad tanto en el sonido de la música como del canal de de comunicación verbal del técnico/s, pero todo esto irá en función de las posibilidades de cada instalación, y lo que si debemos de reflejar es la necesidad mínima de instalar un equipo de audio que cubra al menos de forma holgada la necesidad de potencia en relación al tamaño de la Sala y permita la comunicación verbal del técnico bien sea a través ó no de un elemento mecánico.

La utilización de un tipo u otro de reproducción de audio va a estar más ligada al avance tecnológico y la capacidad adquisitiva tanto de la instalación como de los técnicos que trabajen en ella (Cds, mp3, dvd, PC, etc.).
El uso de micrófono por parte del técnico/s hoy día es algo común y para lo cual hemos de conocer las posibles opciones de este equipamiento existentes en el mercado en cuanto a calidad (inalámbricos con y sin petaca integrada, mayor ó menor resistencia al sudor, calidad de sonido, etc.).
A la hora de seleccionar el equipo de audio no podemos olvidar el número de canales que vamos a necesitar inicialmente y las posibilidades de ampliación futuras.
Bicicletas.
Podríamos decir que es el único elemento que configura la Sala de Ciclo Indoor que a sido credo ex profeso para dicho fin.

La distribución de las bicicletas en la Sala es algo que a lo largo de todos los elementos que configuran el diseño de la misma hemos tenido en cuenta así como el numero más apropiado, ahora nos queda elegir cual es el modelo de todos los existentes en el mercado que mejor se adapta a nuestras necesidades y posibilidades, pero valorando diversos criterios como; comodidad, mantenimiento, duración, coste, estética, etc.

Luces.
Elemento que ha sido analizado y tenido en cuenta a lo largo de todo el proyecto de diseño de la Sala, con una variable principal que es la luminosidad que penetra del exterior pues será necesaria la utilización de elementos (cortinas, vinilos, etc.) que nos permitan regularla desde su interior de forma puntual ó continua.
Al hablar de las luces de carácter imprescindible nos centraremos en aquellas exclusivamente necesarias para el correcto desarrollo de la sesión, siendo en cualquiera de las posibilidades que nos ofrece el mercado (fluorescentes de diversas formas, halógenos, bombillas estándar, etc.), las de luz blanca las primeras a considerar, así como la correcta ubicación de las mismas evitando el deslumbramiento ó molestias a los usuarios (orientación, luxes, calorías, etc.) y adaptadas a la decoración optimizada en nuestro diseño.

Tarimas.
Elemento que tendrá una relativa importancia en relación al Tamaño y Forma de la Sala. La inclusión de Tarima en la Sala a de venir precedida por la necesidad por parte del técnico/s de ser visto y poder ver con mayor facilidad a los clientes, lo cual eliminaría dicha necesidad si el diseño de la Sala y distribución de bicicletas facilita de antemano la visión del técnico por parte de los clientes y de los clientes por parte del técnico (Salas con desnivel progresivo ó escalonado, y en forma de embudo como veíamos con anterioridad).
La utilización de Tarima para ubicar la bicicleta/s del técnico/s es un recurso positivo por lo mencionado con anterioridad pero con un componente negativo para los clientes dada la biomecánica del ejercicio sobre la bicicleta, ya que la posición elevada del técnico incitará a una hiperextensión del cuello para la visualización de este por parte de los clientes con respecto a la postura natural del cuerpo en el transcurso del pedaleo.
Las variables a considerar respecto a la Tarima a instalar han de tener como referencia el numero de posibles técnicos a utilizarla al unísono, la altura de la misma respecto a los clientes para que cumpla sus objetivos pero minimice las contraindicaciones, los materiales empleados en la misma que han de soportar una carga determinada, y el sudor y movimiento del técnico/s encima de la bicicleta.

Elementos Motivacionales.
Quizás la integración de elementos más creativa de todos los que componen la Sala de C. I. y que estarán en estrecha relación con la formación y personalidad de su responsable ó técnicos que la utilicen.

Las posibilidades son tan amplias que nos limitaremos a mencionar algunas de las más extendidas, si bien es cierto que hemos de prestar especial atención a los posibles factores positivos y negativos que pueden acarrear cada uno de ellos, facilitando la toma de decisiones en su inclusión ó no en nuestra Sala de Ciclo Indoor.
Luces de colores, fijas y móviles automáticas ó programables.
Vídeos proyectores.
Pantallas de video.
Rampa elevadora (“Cuesta”) que permite la elevación individual ó grupal de la bicicleta.
Cañón de humo.
Decoración Tematizada.
Etc.

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