Algunos consejos para correr adecuadamente en la cinta

Las altas temperaturas son para muchos de nosotros todo un suplicio y un freno a la hora de salir a la calle a practicar ejercicio aeróbico. Por este motivo muchas personas se decantan por practicarlo en interior, y por ello se lanzan a correr en una cinta. Muchas de estas personas han estado todo el año corriendo en la calle, pero a causa del calor ahora se encierran para correr. Para ellos queremos dar una serie de consejos para correr adecuadamente en la cinta de correr.

La cinta de correr es uno de los aparatos de aeróbico más utilizados en nuestros gimnasios, pero a diario son muchas las personas que se lesionan al realizar actividad sobre ellas. No debemos olvidar que es una máquina, y como tal es necesario que controlemos a la perfección su manejo, pero no solo eso, sino que además es importante que tengamos en cuenta una serie de pequeños detalles que nos permitirán mejorar el desarrollo de la actividad y evitar cualquier contratiempo.

Indumentaria

En primer lugar vamos a destacar la indumentaria que debemos llevar puesta a la hora de ponernos a correr en la cinta. Muchas personas al no salir a la calle se relajan y dejan de lado una indumentaria propia de esta actividad. Es necesario que utilicemos un calzado adecuado para la carrera, es decir, que absorba el impacto que damos contra la cinta. Es cierto que no es igual de rígida que el suelo, pero el impacto que produce puede hacernos daño poco a poco. Además, la suela de la zapatillas debe estar preparada para superficies deslizantes, ya que la cinta del gimnasio puede resbalas y hacer que nos caigamos al practicar la carrera.

La ropa es otra parte importante que debemos tener en cuenta a la hora de correr en el gimnasio, ya que aunque no estemos al aire libre es necesario que utilicemos materiales que mantengan la piel seca y aireada para mejorar el rendimiento y evitar la acumulación de humedad en la ropa y las diferencias de temperatura entre determinadas partes del cuerpo.

Adaptación a la máquina

No hay que olvidar que el movimiento que hace la cinta no es natural, sino que es algo que se asemeja al desplazamiento cuando corremos sobre el suelo, por lo que a muchas personas les resulta algo complicado mantener el equilibrio. Por ello es importante que comencemos a correr siempre con velocidades cortas dedicando unos minutos de aclimatación tanto al aparato como al ejercicio. Da igual que estemos acostumbrados a correr en cinta, pues a pesar de ello es recomendable una adaptación a la máquina.

También es necesario que controlemos todos y cada uno de los botones, ya que mientras vamos a cambiar de velocidad y de altura a lo largo de la actividad es importante que no desviemos la atención, pues podemos perder el ritmo. Es necesario que cada movimiento esté medido y controlado, y que no improvisemos a la hora de manejar los botones de la máquina, debe ser un movimiento automático en el que no desviemos la vista y no perdamos el ritmo.

Postura sobre la cinta

Mantener la vista al frente es otro punto a tener en cuenta a la hora de correr en cinta, ya que será la postura más cómoda y menos problemática para nuestro cuerpo, ya que muchas veces lo que hacemos es inclinar la cabeza hacia abajo para ver los aparatos de reproducción que tiene la cinta de correr. Este gesto, y mantener así la cabeza durante mucho tiempo puede acabar lesionando nuestras cervicales. Por ello es mejor que nos miremos en el espejo o que adoptemos un punto de referencia al frente para mantener la espalda recta y descansada.

Estas son a rasgos generales algunas de las recomendaciones más habituales que debemos tener en cuenta a la hora de correr en cinta.